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Temas de conversación para Acción de Gracias: 70 preguntas
Por ManyMini··10 min de lectura
En este artículo
- En resumen
- Cómo usar estas preguntas sin que parezca entrevista
- Preguntas para empezar la plática
- Preguntas de gratitud que no suenan a discurso
- Preguntas para los abuelos: recuerdos, recetas e historia familiar
- Preguntas sobre la comida y las tradiciones de la familia
- Preguntas para niños y adolescentes
- Preguntas graciosas para la sobremesa
- Temas que conviene evitar y cómo cambiar de tema
- Preguntas frecuentes
- Para la próxima cena
Los mejores temas de conversación para Acción de Gracias son preguntas sobre recuerdos, comida y el año que termina, que cualquiera puede contestar en un minuto. Abajo tienes 70 preguntas para la cena, con listas para abuelos, niños y adolescentes, tres formas de usarlas sin que parezca entrevista y qué hacer cuando la plática se pone tensa.
En resumen
- Pregunta por historias, no por posturas. «¿Cómo celebraban cuando eras joven?» funciona mejor que «¿Qué opinas de…?».
- Lleva de 10 a 15 preguntas escritas: una para el plato fuerte, otra para el postre y el resto de reserva.
- Ponlas en papelitos dentro de un frasco o abre Preguntas para conocerse en el celular.
- Siempre se vale pasar, sin dar explicaciones.
- Deja fuera la política, el dinero y cualquier comentario sobre el cuerpo o el plato de otra persona.
Cómo usar estas preguntas sin que parezca entrevista
Una lista leída de corrido se siente como examen. Funciona mejor si cada pregunta llega sola, por turnos, y quien la saca también contesta.
El mejor momento es unos diez minutos después de servir, cuando todos ya tienen el plato lleno, y otra vez con el postre.
El frasco de preguntas
Escribe unas 15 preguntas en papelitos doblados y ponlos en un frasco en el centro de la mesa. Cada quien saca uno cuando quiera, lo lee en voz alta y contesta primero. Los niños pueden ser los encargados del frasco.
Una tarjeta debajo de cada plato
Antes de servir, deja una pregunta debajo de cada plato. Con el postre, cada quien lee la suya y elige a quién se la hace. Si no quieres escribirlas a mano, imprime las tarjetas para conocerse, 8 por hoja y listas para recortar.
El celular en la mesa
Abre Preguntas para conocerse y elige una categoría: Recuerdos va muy bien con los abuelos, y Para niños con la mesa de los primos. Una persona lee, todos contestan y con «Siguiente» sale otra pregunta. Pasen el celular para que cada vez lea alguien distinto.
Si en la mesa se habla español e inglés
En muchas familias los abuelos preguntan en español y los nietos contestan en inglés. Está bien: lo importante es que contesten. Escribe las tarjetas en los dos idiomas o deja que un primo haga de traductor.
Preguntas para empezar la plática
Fáciles y sin respuestas incorrectas, para cuando apenas se están sirviendo.
- ¿Qué fue lo mejor que comiste este año, sin contar esta cena?
- ¿Qué canción escuchaste más este año?
- ¿Qué aprendiste a hacer este año, aunque sea algo pequeño?
- Si pudieras repetir un día de este año, ¿cuál sería?
- ¿Qué lugar nuevo conociste este año?
- ¿Qué es lo que más esperas de diciembre?
- ¿Qué costumbre nueva te funcionó este año?
- ¿Cuál fue el mejor consejo que te dieron este año?
- ¿Qué serie, libro o película le recomendarías a toda la mesa?
- ¿Qué es lo primero que haces cuando tienes un día libre?
Preguntas de gratitud que no suenan a discurso
«¿De qué estás agradecido?» frente a veinte personas da pena. Las preguntas concretas se contestan solas, y la gratitud sale sin que nadie la pida.
- ¿Qué cosa pequeña de tu día a día agradeces más este año?
- ¿Quién te ayudó este año sin que se lo pidieras?
- ¿Qué receta agradeces que alguien te haya enseñado?
- ¿Qué hizo un desconocido por ti que no se te olvida?
- ¿Qué costumbre de esta familia quieres que nunca se pierda?
- ¿Qué cosa que usas todos los días te haría mucha falta si no la tuvieras?
- ¿A quién le llamarías hoy para darle las gracias?
- ¿Qué lugar te hizo sentir en casa este año?
- ¿Qué te hizo reír este año cuando más lo necesitabas?
- ¿Qué aprendiste de alguien más joven que tú?
Si en la mesa hay niños chicos, nuestras actividades de gratitud para niños traen versiones con dibujo, frasco y juegos.
Preguntas para los abuelos: recuerdos, recetas e historia familiar
Los abuelos y los tíos mayores tienen las mejores historias, pero casi nunca se las preguntan. Estas preguntas les abren la puerta, y los nietos se enteran de cosas que no sabían.
- ¿Cómo celebraban las fiestas cuando eras joven?
- ¿Cómo era la casa donde creciste?
- ¿A qué jugabas de niño en la calle o en el patio?
- ¿Cuál fue tu primer trabajo y qué aprendiste ahí?
- ¿Qué receta de esta familia viene de más lejos, y quién la empezó?
- ¿Qué consejo de tu mamá o de tu papá todavía usas?
- Si llegaste de otro país, ¿qué te sorprendió de tu primer Día de Acción de Gracias aquí?
- ¿Qué música se bailaba en las fiestas cuando eras joven?
- ¿Qué invento de hoy te habría parecido imposible cuando eras niño?
- ¿Qué te gustaría que tus nietos supieran de ti?
La segunda pregunta es la que saca la historia: «¿Y luego qué pasó?», «¿Cuántos años tenías?», «¿Quién más estaba?». Si el abuelo cuenta algo bueno, pídele permiso para grabarlo con el celular. Esa grabación va a valer más que cualquier foto de la cena.
Preguntas sobre la comida y las tradiciones de la familia
La comida es el tema más seguro de la mesa: todos tienen opinión y casi nadie se enoja. Muchas familias latinas en Estados Unidos le dicen «Día del Pavo» a esta fecha, y en su mesa el pavo convive con tamales, arroz o pernil.
- ¿Qué no puede faltar en esta mesa: el pavo o los tamales?
- ¿Qué platillo de tu tierra pondrías en la mesa de Acción de Gracias?
- ¿Quién hace el mejor arroz de la familia, y cuál es su secreto?
- ¿Cuál es el peor desastre de cocina que ha pasado en esta familia?
- ¿Qué olor de la cocina te avisa que ya llegaron las fiestas?
- ¿Desde cuándo celebra esta familia Acción de Gracias, y quién empezó la tradición?
- ¿Qué haces con las sobras del pavo?
- ¿Qué platillo de esta mesa te gustaría aprender a hacer, y quién te enseñaría?
- Si cada año agregáramos un platillo nuevo a la cena, ¿cuál propondrías?
- ¿Qué tradición nueva te gustaría empezar este año?
Preguntas para niños y adolescentes
Para niños en la mesa
Cortas, concretas y con permiso para ser chistosas. Funcionan desde los 4 o 5 años, y los que todavía no leen pueden contestar mientras un adulto lee.
- ¿Qué te hizo reír esta semana?
- Si el pavo pudiera hablar, ¿qué diría?
- ¿Qué es lo mejor que aprendiste en la escuela este año?
- Si pudieras invitar a un animal a la cena, ¿cuál sería y dónde se sentaría?
- ¿Qué te gusta hacer con tus primos?
- ¿Qué superpoder usarías para ayudar en la cocina?
- ¿Por qué le darías las gracias a tu mascota o a tu juguete favorito?
- ¿Qué comida de esta mesa nunca habías probado?
- Si tú cocinaras la cena del próximo año, ¿qué harías?
- ¿Qué es lo que más te gusta de venir a esta casa?
Dale la primera pregunta al más chico y a un primo mayor el trabajo de leer las demás. Los niños se toman más en serio una pregunta cuando se la hace otro niño.
Para adolescentes (que sí contestan)
Con adolescentes, lo que no funciona es preguntar por las calificaciones frente a todos. Pregunta por sus gustos y su punto de vista, y escucha la respuesta completa sin corregir.
- ¿Qué canción describe tu año?
- ¿Qué aprendiste a hacer por tu cuenta este año?
- ¿Qué consejo le darías a tu yo de hace un año?
- ¿Qué tradición de esta familia cambiarías, y cuál no tocarías nunca?
- Si organizaras la cena del próximo año, ¿qué harías distinto?
- ¿Qué trabajo te gustaría probar por un día?
- ¿Qué cosa de tu generación crees que los adultos de esta mesa no entienden?
- ¿Qué lugar del mundo quieres conocer primero?
- ¿Qué te gustaría que la familia hiciera junta más seguido?
- ¿Qué sabes hacer mejor que cualquier adulto de esta mesa?
Preguntas graciosas para la sobremesa
Con el café y el pay, el ambiente pide debates donde nadie pierde nada. Estas diez se contestan rápido y casi siempre terminan en risa.
- ¿Pay de calabaza o flan? Defiende tu respuesta en una frase.
- ¿Tamales rojos, verdes o de dulce?
- ¿El relleno es guarnición o plato fuerte?
- ¿Qué sabe mejor: la cena de hoy o el recalentado de mañana?
- ¿Quién de esta mesa se va a quedar dormido primero en el sillón?
- Si esta cena fuera una telenovela, ¿cómo se llamaría?
- ¿Qué es más difícil: lavar todos los platos o esperar a que salga el pavo?
- ¿Qué platillo de esta mesa ganaría un concurso de cocina en la tele?
- Si tuvieras tu propio globo en el desfile, ¿de qué sería?
- ¿Qué canción pondrías para que hasta los abuelos se pararan a bailar?
Si prefieren jugar, estas listas se abren en un solo celular:
- ¿Qué prefieres? Las preguntas de ¿Qué prefieres? para Acción de Gracias traen dilemas como «¿comer pavo con mole o pavo al horno como en las películas?». Una persona lee y cada quien defiende su respuesta.
- ¿Quién es más probable? Las preguntas de ¿Quién es más probable? de Acción de Gracias incluyen «¿quién es más probable que pregunte si hay tamales antes de preguntar por el pavo?». A la de tres, todos señalan.
- Trivia. Cuando la familia se pone competitiva, la trivia de Acción de Gracias se juega por equipos, con abuelos y nietos revueltos.
Para el resto de la noche, con juegos por equipos y un plan de dos horas, sigue con qué hacer después de la cena de Acción de Gracias.
Temas que conviene evitar y cómo cambiar de tema
Estos temas casi siempre terminan en pleito o en silencio incómodo:
- Política y religión, sobre todo si la mesa no piensa igual.
- Dinero: cuánto gana cada quien o cuánto costó algo.
- El cuerpo de cualquier persona y lo que come o deja de comer, para bien o para mal.
- La vida privada: cuándo se casa alguien, cuándo tiene hijos, por qué dejó un trabajo.
- Viejos pleitos de familia.
Si la plática se calienta, cambia de tema con una pregunta, no con un regaño. Por ejemplo: «Eso lo platicamos otro día. Tía, cuéntales a los niños cómo celebraban cuando eras chica». O: «Antes de que se acabe el pay, ¿quién se acuerda del año que se quemó el arroz?».
Si no funciona, saca el frasco de preguntas o pon un juego en el centro de la mesa. Ayuda ponerse de acuerdo antes con dos o tres personas para que te sigan la corriente.
Preguntas frecuentes
¿De qué se habla en la cena de Acción de Gracias?
De recuerdos, de comida, de lo que pasó en el año y de lo que cada quien agradece. Las preguntas que piden una historia funcionan mejor que las que piden una postura sobre temas delicados.
¿Cuántas preguntas hay que preparar?
De 10 a 15. Casi siempre se usan cuatro o cinco, y las demás quedan de reserva por si la plática se apaga.
¿Qué le pregunto a la familia que está lejos por videollamada?
Preguntas de recuerdos y tradiciones, como «¿qué están cenando allá?» o «¿qué platillo de la familia extrañas más?». Pide que alguien sostenga el celular en la mesa para que se sientan parte de la cena.
¿Cómo hago para que los niños participen?
Dales un puesto, como encargado del frasco o lector de tarjetas. Las preguntas chistosas, como «si el pavo pudiera hablar, ¿qué diría?», los enganchan rápido.
¿Qué hago si alguien no quiere contestar?
Nada. «Paso» es una respuesta válida, la pregunta sigue con la siguiente persona y mucha gente se anima en la segunda vuelta.
¿Sirven estas preguntas para un Friendsgiving?
Sí: con amigos funcionan mejor las graciosas, las de gratitud y las de adolescentes, que le quedan a cualquiera. Para organizar la cena completa, con quién trae qué y un horario, revisa nuestras ideas para Friendsgiving.
Para la próxima cena
Escoge diez preguntas de listas distintas y llévalas escritas. Si prefieres no preparar nada, abre Preguntas para conocerse en la categoría Recuerdos y pásale el celular al abuelo.