Yo nunca nunca sobre reuniones de trabajo
Siglas misteriosas, silencios incómodos y esa reunión que pudo haber sido un correo.
- Yo nunca nunca he estado en una reunión que pudo haber sido un correo.
- Yo nunca nunca he anotado algo en una reunión y después no he entendido mi propia letra.
- Yo nunca nunca he dicho “buena pregunta” para ganar tiempo.
- Yo nunca nunca he tenido tres reuniones seguidas sin tiempo ni para un vaso de agua.
- Yo nunca nunca he dado una presentación completa en otro idioma.
- Yo nunca nunca he armado una presentación de más de cuarenta diapositivas.
- Yo nunca nunca he buscado a escondidas qué significaba una sigla que todos usaban.
- Yo nunca nunca he aguantado el silencio de una reunión en la que nadie quería hablar primero.
- Yo nunca nunca he llevado pan dulce para todos a una reunión.
- Yo nunca nunca he llenado un pizarrón entero en una lluvia de ideas.
- Yo nunca nunca he llegado tan temprano a una reunión que me tocó acomodar las sillas.
- Yo nunca nunca he salido de una reunión que terminó antes de la hora.
- Yo nunca nunca he dado una capacitación a todo un equipo.
- Yo nunca nunca he participado en una dinámica de integración que terminó siendo divertidísima.
- Yo nunca nunca he dicho “lo platicamos después” y jamás lo platicamos.
- Yo nunca nunca he usado la palabra “sinergia” en una reunión con toda seriedad.
- Yo nunca nunca he hecho la pregunta que alargó la reunión otra media hora.
- Yo nunca nunca he tenido que quedarme de pie en una sala de juntas con más gente que sillas.
- Yo nunca nunca he presentado sin diapositivas porque el proyector no quiso funcionar.
- Yo nunca nunca he propuesto una idea que sonaba rara y terminó funcionando.
Yo nunca nunca de videollamadas y trabajo remoto
Para equipos que se conocen más por la cámara que en persona.
- Yo nunca nunca le he dicho a alguien “creo que estás en silencio”.
- Yo nunca nunca he puesto un fondo virtual de playa en pleno invierno.
- Yo nunca nunca he tenido a mi mascota de invitada sorpresa en una videollamada.
- Yo nunca nunca he usado camisa formal y pantalón de pijama en una videollamada.
- Yo nunca nunca he empezado a hablar al mismo tiempo que alguien más y he dicho “no, tú primero”.
- Yo nunca nunca he dicho adiós con la mano varios segundos sin encontrar el botón para salir.
- Yo nunca nunca he apagado la cámara para comer.
- Yo nunca nunca he tenido que hablar en una videollamada con un taladro sonando al lado.
- Yo nunca nunca he hecho una videollamada con la laptop sobre la tabla de planchar.
- Yo nunca nunca he compartido mi pantalla con la ventana equivocada.
- Yo nunca nunca he participado en una videollamada de más de cien personas.
- Yo nunca nunca he tenido la imagen congelada justo con una cara rarísima.
- Yo nunca nunca he perdido la conexión justo cuando me tocaba presentar.
- Yo nunca nunca he aparecido en una videollamada como “Tablet de la casa”.
- Yo nunca nunca he estado en una videollamada con gente de más de tres países.
- Yo nunca nunca he levantado la mano virtual y olvidado bajarla.
- Yo nunca nunca he armado un set con lámparas y libros para verme mejor en cámara.
- Yo nunca nunca he preguntado “¿se ve mi pantalla?” más de tres veces en una misma reunión.
- Yo nunca nunca he presentado frente a una pantalla llena de cámaras apagadas.
- Yo nunca nunca he tomado una videollamada desde el clóset para que hubiera silencio.
Preguntas de Yo nunca nunca sobre la vida en la oficina
Tazas favoritas, sillas con rueditas y la fila del microondas a la hora de la comida.
- Yo nunca nunca he hecho fila para el microondas a la hora de la comida.
- Yo nunca nunca he tenido una taza favorita en el trabajo que nadie más puede usar.
- Yo nunca nunca he regado una planta de la oficina que no era mía.
- Yo nunca nunca he decorado mi escritorio para una fecha especial.
- Yo nunca nunca me he paseado por la oficina en una silla con rueditas.
- Yo nunca nunca he compartido el elevador con alguien y he fingido revisar el celular para no platicar.
- Yo nunca nunca he olvidado mi credencial y he tenido que pedir que me abrieran.
- Yo nunca nunca he trabajado desde una cafetería.
- Yo nunca nunca he preparado café para toda la oficina.
- Yo nunca nunca he llenado el monitor de notitas pegadas.
- Yo nunca nunca he aprendido un atajo de teclado y lo he presumido toda la semana.
- Yo nunca nunca he trabajado con dos pantallas y ya no sé vivir con una.
- Yo nunca nunca me he perdido en el edificio el primer día de trabajo.
- Yo nunca nunca he encontrado un rincón de la oficina para trabajar en paz.
- Yo nunca nunca he recibido un reconocimiento en el trabajo.
- Yo nunca nunca he terminado trabajando en algo que jamás imaginé.
- Yo nunca nunca he tenido un trabajo que mi familia no sabe explicar.
- Yo nunca nunca he atendido a un cliente en otro idioma.
- Yo nunca nunca he guardado una reserva secreta de dulces en el escritorio.
- Yo nunca nunca he ganado un concurso de disfraces en el trabajo.
Preguntas para conocer a tus compañeros
Para descubrir talentos ocultos, palabras de otros países y quién se quedó con tu cargador.
- Yo nunca nunca he hecho una de mis mejores amistades en el trabajo.
- Yo nunca nunca he tenido un compañero que se sabía de memoria cómo tomo el café.
- Yo nunca nunca he aprendido que una palabra significa algo totalmente distinto en el país de un compañero.
- Yo nunca nunca he trabajado meses con alguien antes de conocerlo en persona.
- Yo nunca nunca he hecho voluntariado con compañeros del trabajo.
- Yo nunca nunca he compartido mi comida con un compañero que olvidó la suya.
- Yo nunca nunca he traído recuerdos de un viaje para todo el equipo.
- Yo nunca nunca he salido a caminar con compañeros a la hora de la comida.
- Yo nunca nunca he firmado una tarjeta de despedida para un compañero.
- Yo nunca nunca he recibido ayuda de alguien de otro equipo al que ni conocía.
- Yo nunca nunca he prestado mi cargador y no lo he vuelto a ver.
- Yo nunca nunca he ganado una competencia amistosa entre equipos del trabajo.
- Yo nunca nunca he trabajado con alguien que se llama igual que yo.
- Yo nunca nunca me he enterado de un talento oculto de un compañero.
- Yo nunca nunca he cubierto el trabajo de un compañero mientras estaba de vacaciones.
- Yo nunca nunca he trabajado con alguien cuyo día empieza cuando el mío termina.
- Yo nunca nunca he probado comida típica de otro país gracias a un compañero.
- Yo nunca nunca he descubierto que un compañero creció en la misma ciudad que yo.
- Yo nunca nunca he traducido para alguien en el trabajo sin que fuera parte de mi puesto.
- Yo nunca nunca he aprendido más de un compañero que de cualquier curso.
Yo nunca nunca de correos y chats de trabajo
Archivos que nunca se adjuntaron, pulgares arriba y el famoso “¿tienes un minuto?”.
- Yo nunca nunca he escrito un correo larguísimo y lo he borrado para mandar uno de una línea.
- Yo nunca nunca he enviado un correo diciendo “te adjunto el archivo” sin adjuntarlo.
- Yo nunca nunca he releído un correo cinco veces antes de enviarlo.
- Yo nunca nunca he usado “saludos cordiales” en un mensaje para un amigo.
- Yo nunca nunca he dejado mi bandeja de entrada en cero.
- Yo nunca nunca he dudado si un emoji era demasiado informal para un chat de trabajo.
- Yo nunca nunca he reaccionado con un pulgar arriba para no tener que contestar.
- Yo nunca nunca he tenido más de veinte chats de trabajo abiertos al mismo tiempo.
- Yo nunca nunca he estado en una cadena de correo con más de cincuenta respuestas.
- Yo nunca nunca he dejado activado el mensaje de “fuera de la oficina” días después de regresar.
- Yo nunca nunca he pedido “perdón por la demora” a los cinco minutos.
- Yo nunca nunca he guardado un mensaje de agradecimiento para releerlo en días difíciles.
- Yo nunca nunca he enviado un mensaje a medias por apretar Enter antes de tiempo.
- Yo nunca nunca he redactado el mismo correo en dos idiomas.
- Yo nunca nunca he mandado un GIF en un chat de trabajo.
- Yo nunca nunca he preguntado “¿tienes un minuto?” y la plática duró una hora.
- Yo nunca nunca he programado un correo para que se enviara más tarde.
- Yo nunca nunca he contestado “ok” y luego me he preguntado si sonaba enojado.
- Yo nunca nunca he escrito “como te comenté en mi correo anterior” con toda la paciencia del mundo.
- Yo nunca nunca he puesto mi estado en “ocupado” para poder concentrarme.
Cómo usar Yo nunca nunca en una reunión de equipo
La mecánica es la misma del juego completo de Yo nunca nunca: cada quien levanta los dedos y baja uno cuando la frase le aplica. En el trabajo conviene que sea corto y que tenga un lugar claro en la agenda.
- 1Reserven diez minutos al inicio de la reunión. Más que eso empieza a competir con el trabajo.
- 2Empiecen con cinco dedos. La partida se resuelve en unas quince tarjetas.
- 3Que lea una sola persona y los demás solo bajen el dedo. Si alguien quiere contar la historia, perfecto, pero no se le pide a nadie.
- 4Terminen cuando quede una sola persona con dedos o al llegar a los diez minutos, lo que pase primero.
Si el equipo trabaja a distancia
En videollamada, quien lee comparte su pantalla y todos dejan las manos a la vista de la cámara. Si alguien no puede prender la cámara, puede escribir en el chat cuántos dedos le quedan cada vez que baje uno.
Si el equipo está repartido en varias zonas horarias, jueguen al inicio de la reunión semanal que ya comparten, no en una llamada aparte.
El grupo Videollamadas funciona mejor con equipos remotos, y En la oficina con los que se ven todos los días. Para más dinámicas, revisen los juegos para romper el hielo y los juegos por videollamada.
Para que sea cómodo para todos
Estas preguntas dejan fuera a propósito los temas que no van en el trabajo: dinero, salud, edad, familia, pareja, religión y política. Tampoco hay ninguna que obligue a admitir un error que pueda traer problemas.
- Quien organiza también juega. Si la persona a cargo baja el dedo primero, los demás se relajan.
- Nadie tiene que explicar por qué no bajó un dedo.
- Si una pregunta no encaja con su equipo, sáltenla sin dar explicaciones.
- Si el equipo es nuevo, quien organiza puede revisar las tarjetas antes y quitar las que no vayan con el grupo.
Más preguntas de Yo nunca nunca
Preguntas frecuentes
¿Es apropiado jugar Yo nunca nunca en el trabajo?
Con estas preguntas, sí. No hay tragos ni temas personales: todo gira en torno a reuniones, correos, videollamadas y la vida en la oficina.
¿Cuánto tiempo toma?
Entre cinco y diez minutos con cinco dedos por persona. Es ideal para abrir una reunión semanal o para el primer día de alguien nuevo.
¿Funciona con equipos remotos?
Sí. Compartan la pantalla en la videollamada y pidan que todos tengan las manos a la vista. Quien no tenga cámara puede llevar la cuenta en el chat.
¿Cuántas personas pueden jugar?
De tres a unas quince. Con equipos más grandes, conviene dividirse en salas de cinco o seis personas para que todos alcancen a participar.
¿Alguien tiene que contar su historia?
No. Bajar el dedo basta. Las historias son opcionales, y suelen salir solas cuando el grupo entra en confianza.