Noche de juegos
Juegos sin materiales: 25 para jugar en cualquier lugar
Por ManyMini··14 min de lectura
Los mejores juegos sin materiales son los que solo necesitan voz, manos y memoria: 20 preguntas, ¿Qué prefieres?, mímica, Basta de viva voz, veo veo y teléfono descompuesto. Sirven en una reunión que se quedó callada, en un viaje largo en carro, en una fila que no avanza o en la mesa mientras llega la comida.
Abajo tienes 25 juegos para jugar sin nada: ni papel, ni cartas, ni preparación. Están agrupados por situación y cada uno trae reglas que se explican en un minuto.
En resumen
- Para casi cualquier lugar: 20 preguntas y ¿Qué prefieres?
- Para un grupo grande: mímica por equipos, El asesino que guiña el ojo y Simón dice.
- Para los que aman las palabras: Basta de viva voz, Ritmo a gogó y palabras encadenadas.
- Para el carro, una fila o un restaurante: veo veo, adivinanzas y piedra, papel o tijera.
- Para una clase o el trabajo: Dos verdades y una mentira y teléfono descompuesto.
Cómo elegir un juego sin materiales
Hazte tres preguntas: cuántos son, cuánto ruido pueden hacer y cuánto tiempo tienen.
Según cuántos son
- Dos o tres personas: 20 preguntas, veo veo, palabras encadenadas, asociación de palabras, adivinanzas y piedra, papel o tijera.
- De cuatro a diez: casi todos los de esta lista, sobre todo mímica, Dos verdades y una mentira, Basta de viva voz y Me voy de viaje y llevo…
- Diez o más: juegos en los que muchos participan o miran al mismo tiempo, como El asesino que guiña el ojo, Simón dice, teléfono descompuesto, El rey pide y el torneo de piedra, papel o tijera. En nuestra página de juegos para grupos grandes hay más ideas.
Según el ruido
- En voz baja: veo veo, 20 preguntas, adivinanzas, palabras encadenadas y la historia a coro.
- Con gritos y movimiento: mímica, Simón dice, Ritmo a gogó, El rey pide y las estatuas de marfil.
Según el tiempo
- Cinco minutos: piedra, papel o tijera, asociación de palabras, trabalenguas o unas rondas de ¿Qué prefieres?
- Media hora o más: mímica por equipos, El asesino que guiña el ojo, Basta de viva voz y Me voy de viaje, que se pone más difícil con cada vuelta.
Juegos para platicar en grupo, solo con la voz
Estos no necesitan espacio ni moverse. Funcionan en el sillón, en la sobremesa o en una videollamada.
20 preguntas
Una persona piensa en algo: alguien famoso, un lugar, un animal o un objeto. Los demás tienen 20 preguntas de sí o no, entre todos, para adivinarlo. Conviene empezar en grande (“¿Está vivo?”, “¿Cabe en una mochila?”) y luego afinar. Si nadie lo adivina antes de la pregunta 20, gana quien pensó y vuelve a pensar.
¿Quién soy? (adivina el personaje)
Quien adivina se aleja un momento y el grupo elige quién va a ser: un personaje de película, un animal o un oficio. Al regresar, hace preguntas de sí o no sobre sí mismo: “¿Soy real?”, “¿Vivo en el mar?”, “¿Salgo en una película?”. Es 20 preguntas al revés: todos saben la respuesta menos quien pregunta.
Juégalo: ¿Quién soy?
Dos verdades y una mentira
Cada quien dice tres cosas sobre sí: dos verdaderas y una inventada. Por ejemplo: “Una vez me perdí en el metro”, “Sé hacer tamales” y “Le di la mano a un futbolista famoso”. Los demás votan cuál es la mentira y luego se revela. Es de los juegos más seguros para un grupo que apenas se conoce, y si te quedas en blanco, aquí tienes ejemplos de dos verdades y una mentira.
¿Qué prefieres?
Alguien plantea dos opciones y todos eligen al mismo tiempo: “¿Qué prefieres: estar en un grupo de WhatsApp con toda tu familia sin poder silenciarlo, o no volver a usar WhatsApp?”. Después, al menos una persona tiene que defender su respuesta. Una regla mantiene el ritmo: “ninguna” y “las dos” no valen.
Juégalo: ¿Qué prefieres?
Yo nunca nunca (la versión limpia)
Todos levantan diez dedos. Por turnos, cada quien dice algo que nunca ha hecho, como “Yo nunca nunca he mandado un audio al grupo equivocado”, y quien sí lo ha hecho baja un dedo. Con temas de todos los días, como comida, viajes, escuela o trabajo, funciona en cualquier grupo, de la familia a la oficina. Gana la última persona que conserve dedos arriba.
Juégalo: Yo nunca nunca
Por suerte… Por desgracia…
Una historia por turnos que va y viene entre la buena y la mala suerte. Por ejemplo: “Por suerte, me encontré 200 pesos en la calle”, “Por desgracia, se los llevó el viento”, “Por suerte, el viento los dejó en la puerta de una panadería”. Sigan hasta que alguien encuentre un buen final o la historia se vuelva imposible de seguir. En algunos lugares lo conocen como “Afortunadamente… Desafortunadamente…”.
Adivinanzas
Por turnos, cada quien dice una adivinanza y los demás tratan de resolverla. Las de toda la vida funcionan muy bien, como “Blanco por dentro, verde por fuera; si quieres que te lo diga, espera” (la pera). Quien adivina primero dice la siguiente. Si alguien inventa una propia, mejor todavía.
Juegos grupales sin materiales para actuar y moverse
Hagan un poco de espacio en la sala. Estos son los ruidosos, y funcionan mejor cuando la reunión ya se animó.
Mímica
Según el país, también le dicen caras y gestos o charadas. Formen dos equipos: un equipo le dice en secreto a alguien del otro una película, una canción o un refrán, y esa persona lo actúa sin hablar mientras su propio equipo adivina. Las señas clásicas ayudan: muestras con los dedos cuántas palabras tiene, giras la manivela de una cámara antigua para decir “película” y te jalas la oreja para decir “suena como”. Den uno o dos minutos por turno y lleven la cuenta de aciertos.
Juégalo: Mímica
Simón dice
Una persona es Simón y da órdenes: “Simón dice: tócate la nariz”, “Simón dice: párate en un pie”. Solo se obedecen las órdenes que empiezan con “Simón dice”, así que quien se mueve con un simple “¡Aplaudan!” queda fuera. El último que quede de pie es el siguiente Simón.
Juégalo: Simón dice
El asesino que guiña el ojo
En muchos grupos se le dice simplemente “el asesino” o “el juego del guiño”. Necesitan seis personas o más sentadas en círculo; quien hace de detective sale del cuarto y el resto elige en silencio, con señas, quién será el asesino. Cuando el detective regresa, el asesino les guiña el ojo a otros con disimulo, y a quien le guiñan espera unos segundos y “se muere” de la forma más dramática posible. El detective tiene tres intentos para descubrirlo antes de que se vacíe el círculo.
Las estatuas de marfil
En muchos países es un clásico de la infancia, y también funciona en una fiesta. Quien dirige dice la rima de las estatuas de marfil y, al terminar, todos se quedan inmóviles. Luego camina entre las estatuas y trata de hacerlas reír con caras y chistes, sin tocarlas. Quien se mueve o se ríe sale de la ronda, y la última estatua dirige la siguiente.
El rey pide
Es muy común en campamentos y fiestas grandes. Hagan dos o más equipos y elijan a alguien como rey o reina. El rey pide algo que la gente traiga encima o tenga cerca: “El rey pide un zapato”, “El rey pide algo morado”, “El rey pide a alguien que cumpla años en diciembre”. El primer equipo que se lo entregue gana el punto, y gana el equipo con más puntos cuando al rey se le acaben las ideas.
Juegos de palabras y memoria para jugar en grupo
Estos se juegan sentados, alrededor de una mesa o en una espera larga, y son un buen descanso después de los juegos ruidosos.
Basta (Stop o Tutti Frutti) de viva voz
En México se le dice Basta; en Colombia o Chile, Stop; en Argentina o Uruguay, Tutti Frutti. Casi siempre se juega con papel y lápiz, pero también sale de viva voz. Para elegir la letra, alguien dice “A” en voz alta y sigue el abecedario en silencio hasta que otra persona grita “¡Basta!”; la letra en la que iba es la de la ronda. Luego vayan categoría por categoría (nombre, país, animal, fruta, color, cosa) y el primero que diga una respuesta válida se lleva el punto.
Juégalo: Basta
Ritmo a gogó (el juego de las categorías)
Se sientan en círculo y llevan un ritmo con las manos: dos palmadas en las piernas y dos aplausos. Quien empieza dice, al ritmo, “Ritmo a gogó, diga usted, nombres de…” y completa con una categoría, como frutas o países (la frase cambia un poco de escuela en escuela). Luego, por turnos y sin perder el ritmo, cada quien dice una respuesta, y quien se tarda, repite o se sale del ritmo queda fuera. Si prefieren algo más tranquilo, jueguen sin aplausos y con cinco segundos para contestar.
Me voy de viaje y llevo…
La primera persona dice “Me voy de viaje y en mi maleta llevo…” y nombra una cosa. La siguiente repite la frase completa con lo anterior y agrega algo nuevo, así que la lista crece en cada turno. Quien olvida algo o cambia el orden sale de la ronda. Para hacerlo más fácil, vayan en orden alfabético: abanico, bufanda, cepillo, dado…
Palabras encadenadas
Cada palabra tiene que empezar con la última sílaba de la anterior: mesa, sapo, pozo, zorro… No se vale repetir, y quien se queda en blanco por más de cinco segundos pierde la ronda. Para una versión más fácil y rápida, usen la última letra en vez de la última sílaba.
Asociación de palabras
Alguien dice una palabra y la siguiente persona contesta, sin pensar, la primera palabra que se le venga a la mente: playa, arena, reloj, tiempo, lluvia… La cadena da vueltas al círculo lo más rápido posible. Si alguien se tarda o hace una conexión que nadie entiende, sale. Para una ronda difícil, hagan lo contrario: ninguna palabra puede tener relación con la anterior, y cualquiera puede señalar una conexión escondida.
Teléfono descompuesto
En algunos países le dicen teléfono roto o teléfono malogrado. Con seis personas o más en fila o en círculo, la primera le dice al oído una frase a la siguiente, una sola vez, y el mensaje viaja de oído en oído. La última dice en voz alta lo que entendió y la primera revela la frase original. Una frase con nombres y números, como “La prima Lupita llevó tres sandías y un mariachi a la fiesta del sábado”, casi nunca llega entera.
Historia a coro, una palabra cada quien
Empiecen con “Había una vez” y den la vuelta a la mesa: cada persona agrega exactamente una palabra a la historia. Nadie puede planear, así que la historia se tuerce muy rápido, y el verdadero reto es llegar a un final que tenga sentido. Si prefieren más control, jueguen con una frase completa por turno, lo que muchos conocen como cuento encadenado.
Juegos para jugar en cualquier lugar: el carro, una fila o un restaurante
Estos se juegan sentados y en voz baja, así que sirven donde no se puede hacer escándalo. Para viajes largos, nuestra página de juegos para viajes en carro tiene más ideas que puede dirigir alguien que no vaya manejando.
Veo veo
Quien empieza elige algo que todos puedan ver y dice “Veo veo”. Los demás preguntan qué ve, y contesta con una pista: “una cosita que empieza con la letra M” o “una cosita de color rojo”. Quien adivina elige lo siguiente. En el carro, escojan algo dentro del carro o muy lejos en el horizonte, para que no desaparezca antes de que alguien lo adivine.
Piedra, papel o tijera
Dos personas dicen “piedra, papel o tijera” y, al terminar, sacan una mano: la piedra le gana a la tijera, la tijera al papel y el papel a la piedra. En Chile le dicen cachipún. Al mejor de tres se decide quién va junto a la ventana. Con un grupo grande, jueguen el torneo con fans: quien pierde se vuelve fan de quien le ganó y lo anima a gritos, hasta que en la final cada finalista tiene a medio grupo detrás.
Trabalenguas
Por turnos, cada quien propone un trabalenguas y el siguiente tiene que decirlo tres veces seguidas, rápido y sin trabarse. Los de toda la vida funcionan muy bien, como “Tres tristes tigres tragaban trigo en un trigal”. Quien se equivoca propone el siguiente. Se juega en voz baja y cabe en cualquier fila.
Adivina la canción
Alguien tararea una canción, sin decir la letra, y los demás adivinan el título o quién la canta. Pónganle un tema a cada ronda para hacerlo más justo: canciones de los noventa, de películas animadas o de las que suenan en todas las fiestas. Quien adivina tararea la siguiente.
Carros de colores
Este es para la carretera. Cada pasajero elige un color y cuenta los carros de ese color que pasen en diez minutos o hasta la siguiente gasolinera. Gana quien junte más. Prohíban el blanco y el gris, que salen demasiado, o dejen que quien quedó en último lugar elija color primero en la siguiente ronda.
El que hable primero pierde
Todos se quedan callados al mismo tiempo, y la primera persona que hable, se ría o haga cualquier ruido pierde. Casi nunca dura más de un par de minutos. Para hacerlo más difícil, una persona puede poner caras chistosas a los demás, siempre que ella también se quede callada.
Dinámicas sin materiales para clase, trabajo o grupos de jóvenes
Si diriges un grupo, sea un salón, un taller, un equipo de trabajo o un grupo de jóvenes, varios de estos juegos funcionan como dinámicas sin preparar nada:
- Para presentarse: Dos verdades y una mentira, o la versión con nombres de Me voy de viaje: “Me llamo Andrea y llevo un aguacate”. Cada persona dice su nombre y algo que empiece con su inicial, después de repetir el nombre y la cosa de todos los anteriores. Es de las formas más rápidas de aprenderse los nombres.
- Para despertar al grupo: Ritmo a gogó, Simón dice o El rey pide.
- Para hablar de comunicación: teléfono descompuesto. Al final, comparen la frase original con la que llegó y platiquen qué se perdió en el camino.
- Para la concentración: El asesino que guiña el ojo y palabras encadenadas.
- Para cerrar: una historia a coro sobre lo que pasó en la sesión, una palabra por persona.
Hay más ideas en nuestras páginas de juegos para romper el hielo y juegos para el salón de clases.
Si alguien tiene un celular
Todo lo de arriba se juega sin nada. Pero si alguien trae celular, varios de estos juegos ganan tarjetas listas, un reloj o un marcador. Estos son gratis, se juegan en el navegador de un solo celular y no hay que descargar nada ni crear cuenta.
- Mímica reparte palabras por categoría (acciones, animales, películas, oficios, deportes y más), mide rondas de 60, 90 o 120 segundos y lleva el marcador de 2 a 4 equipos.
- ¿Quién soy? pone la tarjeta en la pantalla y el celular en tu frente. Haces preguntas de sí o no, inclinas o tocas para sumar el punto, y el juego mide el tiempo.
- Adivina en la frente es la versión más rápida y ruidosa: tu equipo te describe la palabra, la actúa o la tararea, y tú adivinas antes de que se acabe el tiempo.
- ¿Qué prefieres? trae unas 300 preguntas por categorías, y ninguna se repite hasta que salgan todas.
- Yo nunca nunca tiene unas 280 tarjetas para toda la familia, y los dedos siguen siendo el marcador.
- Simón dice lee las órdenes en voz alta, cada vez más rápido y con más trampas, así que nadie se queda sin jugar por ser Simón.
- Basta saca la letra al azar, mide el tiempo y lleva la suma de puntos de cada ronda. Cada quien escribe en una hoja o en las notas de su celular.
- La misma palabra es para quienes disfrutan la asociación de palabras. A la de tres, dos personas dicen una palabra; luego cada quien busca una que una las dos últimas, hasta que dicen la misma al mismo tiempo. El celular reparte las palabras de inicio, hace la cuenta y lleva los puntos.
- La papa caliente convierte las categorías y las palabras encadenadas en una carrera: contestas la consigna, pasas el celular y cruzas los dedos para que el temporizador escondido no suene en tus manos. Con 3 vidas por persona, el juego lleva la cuenta de quién sigue.
Empiecen sin celular y sáquenlo cuando el grupo pida preguntas nuevas o un reloj.
Preguntas frecuentes
¿Qué juegos se pueden jugar sin materiales?
Los que solo usan la voz, las manos y la memoria: 20 preguntas, ¿Qué prefieres?, mímica, Simón dice, veo veo, teléfono descompuesto, palabras encadenadas y Basta de viva voz, entre muchos otros. Ninguno necesita papel, cartas ni preparación.
¿Qué juegos grupales sin materiales funcionan con muchas personas?
Los que permiten que todos jueguen o miren al mismo tiempo: El asesino que guiña el ojo, Simón dice, teléfono descompuesto, El rey pide, mímica por equipos y el torneo de piedra, papel o tijera.
¿Qué se puede jugar en el carro sin nada?
Veo veo, 20 preguntas, adivinanzas, adivina la canción, carros de colores y palabras encadenadas. Todos se juegan sentados y en voz baja. Que dirija el juego alguien que no vaya manejando.
¿Cuáles son buenas dinámicas sin materiales para una clase o el trabajo?
Dos verdades y una mentira para presentarse, la versión con nombres de Me voy de viaje para aprendérselos, teléfono descompuesto para hablar de comunicación, y Simón dice o Ritmo a gogó para despertar al grupo. Ninguna requiere preparación.
¿Hay versiones de estos juegos para el celular?
Sí. En ManyMini hay versiones gratis de mímica, ¿Quién soy?, ¿Qué prefieres?, Yo nunca nunca, Simón dice y Basta, entre otros. Se juegan en el navegador de un solo celular, sin descargar ninguna app ni crear cuenta.